Saturday, December 5, 2009

Treinta escalones de distancia de tus besos

La calle Mitre tiene algo especial - aunque me cueste escribir - y es que desde ahí hasta mi casa está llena de árboles. Ambas veredas. Tendrías que verla. Y también poder mirar al Norte y ver la luna ahí, desangrándose de a poco. Siendo los vestigios de la luna nueva.
Y está también en el viento, que me da de lleno en la cara y me levanta el pelo, y me fuma el cigarrillo.
A mi derecha ahora tengo el sol mientras escribo esto.
Después de cinco y más cuadras a pie, las demás en taxi y treinta escalones de distancia de tus besos.